#YoCuido

8 de marzo día Internacional de la mujer: reflexiones desde los cuidados

March 8, 2021
Margarita Garfias

El Día Internacional de la Mujer, originalmente denominado Día Internacional de la Mujer Trabajadora, conmemora la lucha de la mujer por lograr un pleno acceso y ejercicio a los derechos humanos.​ Es importante retomar que la conmemoración de este día tiene sus orígenes tanto en las luchas obreras femeninas, como en los movimientos por el derecho al voto y los movimientos por garantizar la igualdad entre hombres y mujeres.

Hitos históricos

1857

  • El 8 de marzo, miles de mujeres con el lema “Pan y Rosas” salieron a las calles de Nueva York para protestar por la precarización laboral, así como para exigir un recorte de las jornadas laborales y el cese de la explotación infantil.

1909

  • Más de 15 mil mujeres del partido socialista volvieron a tomar las calles de Nueva York para demandar la reducción de los horarios de trabajo, aumento de salarios y derecho al voto.

1910

  • En Copenhague (Dinamarca) participantes de 17 países reunidas en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (la primera fue en 1907) deciden organizar anualmente una jornada de la mujer teniendo por mira reforzar su lucha por obtener el sufragio femenino universal.

1911

  • El 19 de marzo se conmemoró el Día de la Mujer en Alemania, Dinamarca, Austria y Suiza, celebrándose distintos actos políticos para exigir el derecho al voto femenino, al trabajo, a ocupar cargos públicos, al estudio y a la no discriminación.
  • El 25 de marzo, 146 trabajadoras de origen judío e italiano murieron en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist, en Nueva York. Este evento tuvo varias repercusiones en la legislación laboral estadounidense.

1913

  • En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero.

1917

  • Como reacción ante los dos millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”, cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

1948

  • Indignadas por la prohibición que impedía a las mujeres hablar en una convención contra la esclavitud, las norteamericanas Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott congregan a cientos de personas en la primera convención nacional por los derechos de las mujeres en Nueva York.

1961

  • En México se comenzó a conmemorar el día de la mujer el 15 de febrero, como parte de los derechos obtenidos durante el gobierno de Adolfo Ruíz Cortines, tales como el derecho al voto y la reforma al art. 34 de la Constitución para reconocer la igualdad de derechos para las mujeres.

1975

1995

  • Aprobación de la Declaración y la Plataforma de Beijing, una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos, que establece la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.

¿Derechos o prestaciones sociales para las mujeres?

El masivo ingreso de las mujeres a la fuerza de trabajo remunerado ha tenido efectos importantes en la generación de riqueza de los países, las mujeres efectivamente están accediendo a más empleos, pero no de mejor calidad 1.  Este fenómeno es más pronunciado entre las trabajadoras pertenecientes a hogares de menor nivel socioeconómico, las cuales enfrentan una doble o triple discriminación por ser mujeres, por ser pobres y por ser indígenas o afro descendientes. La falta de una distribución equilibrada entre el trabajo remunerado y el trabajo no remunerado (reproductivo), a muchas mujeres nos impone una sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidado, generando consecuencias negativas para las familias, ya que es evidente que  abandonar el trabajo de cuidados es destruir nuestro tejido social y satisfacer ambos nos implica  dobles o triples jornadas laborales:  somos las que trabajamos más y ganamos menos. Por lo que experimentamos mayores dificultades para proporcionar una atención adecuada a infantes, personas adultas mayores, personas con alguna enfermedad o discapacidad que requieren de manera temporal o permanentes de otra u otras personas para satisfacer sus necesidades de cuidados y que ante la falta de servicios los tenemos que asumir nosotras, a la par que se priva a los hombres de participar activamente de la crianza de sus hijas e  hijos y del cuidado de sus familiares o seres queridos, minando sus lazos afectivos y su desarrollo integral.

El sistema patriarcal sigue perpetuando las desigualdades de las mujeres, porque en la actualidad derechos como la salud, la educación, la vivienda quedan condicionados como “prestaciones sociales” a muy pocas mujeres con trabajos remunerados, y privando de todo derecho social a las mujeres que realizamos  trabajo no remunerado en nuestros hogares o fuera de ellos, ya sea por elección,  imposición, designación o resignación; pero todas obligadas por la falta de servicios, infraestructura,  políticas públicas y derechos para conciliar desde la corresponsabilidad el trabajo no remunerado de nuestros hogares y familias.

Y los cuidados, ¿qué tienen que ver en todo esto?

Los cuidados son y estarán siempre presentes a lo largo de todas nuestras vidas, más allá de géneros y generaciones, el problema es “quién, cómo y a costa de qué” se resuelven y realizan estos cuidados… por ejemplo, sabemos que el trabajo de cuidados no remunerado:

Lo más preocupante es que aún teniendo estos datos y cifras no se reconozca nuestra pertenencia y aporte al sistema económico -como trabajadoras no contamos con derechos-  y que nuestro trabajo queda totalmente alejado de lo que la OIT define como Trabajo decente: el trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades, con respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, con un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género y que cuenta con  protección social.

Es momento de que a esta lucha histórica se sumen las voces de todas aquellas mujeres que desde nuestros hogares y desde el trabajo no remunerado,  subsidiamos  con  nuestros cuerpos, nuestros tiempos y nuestras vidas la base de la economía.

#SoyCuidadora

* Margarita Garfias (@Mar_Garfias) es activista por los derechos de las personas con discapacidad múltiple, sus cuidadoras, cannabis como parte del derecho a la salud, madre de un joven con discapacidad múltiple y epilepsia fármaco resistente, fundadora de Familias y Retos Extraordinarios y de la Colectiva #YoCuido México, integrante de la Red de Cuidados en México y de la Coalición Regulación por La Paz.

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